jueves, 28 de mayo de 2015
domingo, 17 de mayo de 2015
ESTRUCTURAS TÉRMICAS
Siguiendo la misma línea de trabajo en torno al concepto de luz como material, estudiando sus reflejos e incidencia con diferentes materiales, he realizado algunas pruebas de temperatura.
Empleando metacrilato blanco, metacrilato transparente y láminas de aluminio, he medido la temperatura que se alcanza en la zona donde se concentra la luz reflejada en estas superficies. A pesar de que el rango de medida del termómetro empleado no era muy grande, los resultados obtenidos evidencian en gran medida la reflexión que se produce en las estructuras, y cómo varía dependiendo del material del que están hechas.
El termómetro, sin estar rodeado por ninguna estructura, detectaba 33.8 grados de luz solar:
Cuando introducimos unas placas de metacrilato transparente, la mayor parte de la luz que incide, traspasa la estructura. Aún así, la cantidad de luz que refleja produce un incremento de temperatura que alcanza los 38.5 grados:
Al rodear el termómetro por placas de metacrilato blanco, la reflexión que se produce genera una temperatura de 40,5 grados. Este material refleja en mayor medida que el metacrilato transparente la luz:
Al colocar unas láminas de aluminio de forma vertical, y al incidir la luz en ellas, la temperatura de la luz que se refleja alcanza los 42 grados (casi 10 más de la inicial), llegando a dar error en el aparato de medida, por lo que no podemos determinar con seguridad la temperatura que se genera; lo que se traduce en una mayor reflexión en este material respecto a los otros:
De este modo, deducimos que planteando una estructura con alguno de estos materiales, podría potenciarse el rendimiento de un sitio determinado, como es la playa, cuando las temperaturas no son tan favorables como en verano.
domingo, 10 de mayo de 2015
SECCIÓN DEL TERRENO
Con el fin de conseguir la mezcla de la luz sólida (la del sol) con la traslúcida (la de un foco o la que se encuentra artificialmente en un ambiente), y siguiendo los consejos de mis compañeros de emplear algunos programas de ordenador para lograrlo, he desarrollado una serie de renders que contuvieran estos aspectos y además incluyeran una propuesta.
El lugar tratado es la playa de los Arenales del Sol, en Alicante. Se trata del espacio en el que Nick acude con su familia para relajarse y desconectar del trabajo; por ello, le gustaría poder acudir a lo largo de todo el año, ya que uno de los requisitos que hacen más placentera su estancia aquí es la cercanía entre la montaña y el mar..
Trabajando en torno al concepto de la luz, de cómo varia cuando intervienen otros objetos, para modificar su trayectoria o incluso potenciarla, he elaborado una propuesta que potencia las horas de luz en la playa durante el invierno. Los paneles de color blanco reflejan la luz y en el interior de la estructura se generaría un ambiente más cálido.
El lugar tratado es la playa de los Arenales del Sol, en Alicante. Se trata del espacio en el que Nick acude con su familia para relajarse y desconectar del trabajo; por ello, le gustaría poder acudir a lo largo de todo el año, ya que uno de los requisitos que hacen más placentera su estancia aquí es la cercanía entre la montaña y el mar..
Trabajando en torno al concepto de la luz, de cómo varia cuando intervienen otros objetos, para modificar su trayectoria o incluso potenciarla, he elaborado una propuesta que potencia las horas de luz en la playa durante el invierno. Los paneles de color blanco reflejan la luz y en el interior de la estructura se generaría un ambiente más cálido.
LA LUZ COMO MATERIAL
Tratando de captar la materialidad de la luz y, al mismo tiempo, cómo incide esta en diferentes objetos que modifican su trayectoria- como por ejemplo: unas placas de aluminio, diferentes vidrios curvos y una semiesfera que se comporta como lupa-, he tomado las siguientes fotografías, que pueden verse más abajo.
En teoría, no se trata de fotografiar los objetos en sí, sino poder percibir la cantidad de luz que incide y la que atraviesa, la forma que adopta y las sombras que se crean, que pueden dar lugar a cambiar el propio entorno: pues aunque la base sobre la que se encuentran los objetos es plana, con las sombras parece que sea curva.
Por ello, debe prestarse especial atención a la claridad de la imagen y los brillos que hay en cada parte del vidrio (antes de que la luz traspase y después).
En relación a las experiencias que yo he probado, he desarrollado una lámina explicativa de los procesos de incidencia y reflexión resultantes.
lunes, 2 de marzo de 2015
LA LUZ Y LA GRAVEDAD EN LA ATMÓSFERA
"Eso que
tienen en común, ¡qué cosas!, poesía, cocina y arquitectura: ingredientes concretos
en cantidades medidas, mezclados con sabiduría. Lo que los clásicos llaman «con
conocimiento de causa». Con medidas precisas y con «tempos concretos», la
Arquitectura, como la poesía y la cocina, no se surte de «encuentros casuales»
sino de «búsquedas laboriosas». Pues laboriosa es la investigación del
arquitecto que, con todos los datos encima de la mesa, piensa y mide, mide y piensa,
para llegar a los «encuentros certeros». Y es que las ideas, en Arquitectura,
tienen dimensiones y medidas.
Y esos encuentros
certeros de ingredientes, medidas y tiempos, son lo que en la cocina se llaman
«recetas», y lo que en la poesía se encuadra en la «métrica». En Arquitectura,
de algún modo, las claves las desvelan los arquitectos en sus textos."
La idea construida. La Arquitectura a la luz de las palabras. Alberto Campo Baeza.
En los textos de Alberto
Campo Baeza es posible extraer las ideas principales de su manera de hacer y
entender arquitectura:
La LUZ y la
GRAVEDAD como temas centrales de la ARQUITECTURA.
La LUZ que
construye el TIEMPO.
La GRAVEDAD que
construye el ESPACIO.
La LUZ que
tensa el espacio para el hombre y la GRAVEDAD que tensa
la
construcción.
La LUZ con su
capacidad inefable de vencer a la GRAVEDAD.
Es el hombre quien y para
quien se crea la Arquitectura. Y su relación con el Espacio se hace a través
del Tiempo. Lo que traducido a elementos materiales viene a desembocar en su
relación con la Gravedad y con la Luz. Son la Gravedad, que construye el
Espacio, que hace relación al Espacio, y la Luz, que construye el Tiempo, que
da razón del Tiempo, cuestiones centrales de la Arquitectura. El control de la Gravedad, y el diálogo con
la Luz. El futuro de la Arquitectura, según Campo Baeza dependerá de una
posible nueva comprensión de esos dos fenómenos acompañado de un más claro y más
profundo entendimiento.
Se descubre entonces que la
Luz es la única que capaz de vencer y convencer a la Gravedad. Y así, cuando el
arquitecto le pone las trampas adecuadas al sol, a la Luz; ésta, perforando el
espacio conformado por estructuras que necesitan estar ligadas al suelo para
transmitir la Fuerza de la Gravedad, rompe el hechizo y hace flotar, levitar,
volar a ese espacio.
Y, ¿en qué se traducirá
esta relación, este dominio del hombre sobre la Gravedad y sobre la Luz? La
conclusión de esta relación será la consecución de la Belleza: el «Pulchrum».
Si la Verdad, el «Verum», hace rendirse a la inteligencia, y la Bondad, el
«Bonum», a la voluntad, en el terreno de los sentimientos el hombre se rinde
ante la Belleza. La creación de la Belleza permanente de la que la Arquitectura
es, quizás, su expresión más concreta y rotunda. La Belleza, con sus múltiples
facetas también puede ser plasmada en la Arquitectura de muy diversos modos,
con muy diferentes formas, a través de estlos muy distintos.
El servicio a las
necesidades del hombre (Función), la respuesta adecuada al paisaje en que se
incluye (Contexto), la racionalidad de su construcción (Construcción), la
posibilidad de ponerla al alcance de todos (Economía), etc. deben ser
cualidades de la creación arquitectónica. Pero, además, la Arquitectura debe
ofrecer al hombre ese «algo más», misterioso pero concreto, que es la Belleza.
La Belleza inteligente que es consecuencia de unas obras que son ideas construidas.
En definitiva, el Futuro de
la Arquitectura está en las ideas. En los arquitectos que piensan. En los que
tienen ideas y son capaces de construirlas. Dedicando el necesario tiempo para
ello. Dominando la Gravedad y controlando la Luz. Y poniendo siempre al Hombre
como centro. Buscando la Belleza para dársela a los hombres.
Como respuesta a estas
ideas base, Alberto Campo Baeza propone una Arquitectura esencial de IDEA, LUZ Y ESPACIO. De Idea construida,
materializada en Espacios esenciales animados por la Luz. Una Arquitectura que
tiene en la IDEA su origen, en la LUZ su primer material, en el ESPACIO
ESENCIAL la voluntad de conseguir el MÁS CON MENOS. IDEA con vocación de ser
construida, ESPACIO ESENCIAL con capacidad de traducir eficazmente estas ideas,
LUZ que pone en relación al hombre con esos espacios.
El ESPACIO conformado por
la Forma, que traduce la IDEA, y que es tensado por la LUZ, es el resultado
material, tangible de la Arquitectura. Campo Baeza crea una atmósfera palpable
y sólida en sus obras a través de la luz. La combinación adecuada de diferentes
tipos de luz tiene, conociéndolos, posibilidades infinitas en Arquitectura.
Las sombras son
dramáticamente atravesadas por la Luz sólida del mediodía, que viene de lo alto
y se materializa en la blanca pared sobre la que incide. Porque la Luz y su
movimiento es la que hace que cobren vida los espacios; pues en la
Arquitectura, ese movimiento de la Luz es real. Y si se consigue el diálogo entre el espacio, la Luz que lo recorre y el
hombre que lo habita, allí aparece la Arquitectura. Algo muy fácil y muy
difícil a la vez.
El color blanco en la
Arquitectura es una base firme, segura y eficaz, para resolver problemas de
Luz: para atraparla, para reflejarla, para hacerla incidir, para hacerla
resbalar. Y controlada la Luz e iluminados los blancos planos que lo conforman,
el espacio queda controlado. El blanco certero es el instrumento preciso para
dominar los mecanismos espaciales propios de la Arquitectura.
Hacer un espacio lleno de
luz traslúcida atravesado, perforado por la luz sólida del sol en la cantidad
precisa, era el intento perseguido por Baeza en la concepción del Museum of
Italian Art, Garrison, en Nueva York.
Se trata de un pabellón
para alojar la Colección de Arte Povera Italiana y los vidrios de Murano de los
Olnick Spanu en Garrison, en el cual se planteaba una caja de hormigón muy
sobria, con un espacio muy especial en el vestíbulo de entrada, un cubo blanco
de 10x10x10 metros, con su mitad superior traslúcida.
Este cubo posee una
estructura delicada y blanca, con la capacidad no sólo de resistir
adecuadamente a las solicitaciones de la gravedad, sino, además, de desaparecer
por la fuerza de la luz tras los vidrios traslúcidos con los que se cubre tanto
por dentro como por fuera. Una estructura sencilla de pilares de acero pintada
de blanco. La distancia entre las dos pieles de vidrio traslúcido será de 1
metro, para permitir circular por su interior y controlar las instalaciones, la
luz artificial y la limpieza.
La piel exterior es de
vidrio traslúcido con una carpintería capaz de responder al agua y al frío.
Para el acristalamiento se emplea un vidrio laminado de seguridad traslúcido.
La piel interior es igualmente de vidrio traslúcido, colocado con mayor
radicalidad. Si bien la piel exterior tiene una ligera pendiente para expulsar
el agua y la nieve, la piel interior es totalmente horizontal.
El suelo es plano donde
llega la luz sólida, tanto la procedente del techo como de las paredes, y en su
totalidad de hormigón blanco, capaz de dar las máximas prestaciones y, sobre
todo, de reflejar bien la luz.
El espacio interior resultante
es un espacio de luz traslúcida, como si se estuviese dentro de una nube. Desde
fuera aparecerá en la noche, encendidas las luces, como una linterna con una
gran capacidad de atracción. Y de día la luz natural reflejada emana desde el
interior.
La clave del proyecto, sin
embargo, se consigue haciendo perforaciones, tanto en la piel exterior como en
la interior, para que el sol, la luz sólida, entre a trastocar ese espacio
inicialmente sólo traslúcido. El acierto, la precisión, en el orden y la
dimensión de esas perforaciones, mide el punto de tensión de ese espacio. La
coincidencia y falta de coincidencia por razón del movimiento de la luz del
sol, hará patente dicho movimiento en las manchas de luz que aparecerán y
desaparecerán según coincidan o no los boquetes.
jueves, 26 de febrero de 2015
RECREACIÓN
Tras el estudio llevado a cabo sobre cómo trabaja Alberto Campo Baeza con los movimientos en sus diseños y construcciones, he realizado una propuesta que se introduzca en el mundo de Nick y trate de mejorar uno de los lugares que más visita: la playa de los Arenales. El diseño se expone en forma de maqueta, pues este es el sistema que emplea Baeza en su estudio y que se ha pretendido recrear.
Campo Baeza se posiciona a favor de una arquitectura más callada y silenciosa, que es la que perdurará en el tiempo: una arquitectura que dialoga con la naturaleza. Pretende que mediante la arquitectura se pueda tocar el tiempo. Este es el fin que se ha intentado lograr en la siguiente propuesta:
Posicionado en la arena de la playa, esta construcción ofrecería protección contra el sol y contra el viento. En ella se busca el análisis de la variación del movimiento de las sombras y la luz a lo largo del día. Por ello, el recubrimiento consta de unos orificios circulares que permiten el paso de la luz, pero se impide la entrada de otros elementos (como arena o lluvia) a través de la colocación de un panel transparente en la parte inferior (en la realidad, podría tratarse de un vidrio traslúcido o transparente que redujese la radiación solar en los agujeros). Así mismo, durante la noche, la luz emanaría desde el interior hacia el exterior por las aberturas iluminando de una forma peculiar el entorno (como si el sol se situase en el interior y los rayos se colaran por los orificios, que proyectan la luz de forma focal).
Esta solución resuelve el problema planteado por Nick de tener que transportar numerosas sombrillas siempre que pretende ir a la playa con el resto de su familia o amigos, también relacionado con el problema del viento, y a la vez persigue la idea de una arquitectura que busca la belleza. La arquitectura para Campo Baeza es todo aquello que se construye para que las personas vivan felices. Si la construcción es bella, ahí está pasando algo: la persona va a ser más feliz.
lunes, 23 de febrero de 2015
ALBERTO CAMPO BAEZA Y LOS MOVIMIENTOS
Con el fin de explicar como trabaja mi referente con los movimientos, se han de tener en cuenta sus principios fundamentales: la gravedad como constructora del espacio y la luz como constructora del tiempo. Gracias a estos componentes principales pueden desarrollarse todas las acciones en los lugares que se construyen.
Los espacios que Campo Baeza crea son lugares libres, amplios y llenos de luz."Casas pensadas para pensar, conversar, amar, habitar, vivir". De este modo, los movimientos que se producen en ella están condicionados por estos factores para los que se construye. Propone construcciones silenciosas, en sentido figurado, debido a los materiales y los colores que emplea. Él mismo dice: "¿No es el blanco silencio ante tanto ruido atronador?". "Ausencia presente ante tanta presencia vacía". Baeza crea mundos interiores en sus casas y construcciones.
Para comprender cómo se producen los movimientos, procedemos a analizar una de sus obras: El Museo de la Memoria de Andalucía. Como punto de partida se plantea un edificio silencioso que tenga su carácter y entidad propia y sea capaz de manifestar su contenido, sea capaz de transmitir el mensaje cultural de este Centro frente a la ciudad.
Se construye una gran caja horizontal de hormigón que en planta ocupa todo el solar en altura coincide con el podio de base del Edificio Central y en el que la fachada a la calle principal está alineada con la fachada de aquel. El edificio se construye "hacia dentro" en 3 niveles que resuelven la acusada pendiente del terreno.
Se propone levantar una gran pantalla que, cara a la autopista de circunvalación de Granada aparezca como la “cara visible” del nuevo edificio y lance continuamente los mensajes culturales que la Caja quiera. La gran pantalla de hormigón sobre la que se podrán colocar pantallas de alta definición en su cara oeste será como la gran puerta del edificio. La puerta a la parte nueva de la ciudad desde la autopista. Por el gran hueco se entrará al nivel intermedio del edificio según nos viene dado de una manera natural por la topografía del terreno. De este modo, se está llamando al movimiento, a la circulación y a la entrada de personas. Se pretende simular la situación de las ciudades más significativas del mundo, como Nueva York y Londres, donde sucede algo parecido, pues aquello que se muestra a los espectadores de esas grandes pantallas, tiene consecuentemente una rentabilidad innegable.
En el edificio se incluyen las funciones que solicitadas: el Museo de la Memoria de Andalucía en la planta jardín y en planta baja, y la Sala de Exposiciones Temporales en planta primera. En la cara este, y con un posible acceso independiente, la Sala de Teatro Experimental. En el Edificio Pantalla se ubicarán la mediateca, algunas oficinas y el restaurante mirador en la última planta. Los talleres de creación y servicios necesarios completan el programa pedido. Siempre tratando de conmover con la construcción, con aquello que han demandado.
Las circulaciones del patio entre las tres plantas se desarrollan a través de una rampa que se convierte en protagonista espacial del edificio. La traza helicoidal de la rampa contenida en un patio cerrado de traza elíptica produce unas tensiones que tratan de lograr una gran belleza.
La organización espacial y funcional del edificio responde a la síntesis entre un edificio patio y un eje longitudinal que lo recorre en dirección noroeste-sureste. La secuencia espacial es como sigue: desde una amplia plataforma en el extremo noroeste se accede a través de una puerta monumental abierta en el Edificio Pantalla; descendiendo por una escalinata nos encontramos en el patio de entrada, desde el que se accede al museo; finalmente, en el extremo sureste se sitúa la pieza del teatro. El Edificio Podio tiene tres plantas (acceso, primera y planta jardín).
El esquema funcional se completa con un patio lateral de servicio, dando al lindero suroeste que toma toda la longitud del edificio. Se resuelve así, por un lado, el acceso general a almacenes de planta inferior junto con el mantenimiento de las instalaciones. La comunicación entre el nivel inferior de este patio se resuelve con sendos núcleos de escalera y plataformas exteriores de descarga.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)